El portal de ingreso ubicado sobre Ruta Provincial 89,  rescata el tradicional sistema de pircas con piedras del lugar con las tradicionales tranqueras de la zona. El mismo dispone de un espacio para la guardia de seguridad y prevé un acceso secundario con un camino de servicio.

Continuando hacia el norte se desarrolla el “área de servicios y esparcimiento”  en una extensión de casi 30 hectáreas.

Hacia el sur se ubican “Las Chacras”, propiedades de entre 5.000 a más de 10.000 metros cuadrados, destinadas para uso residencial y/o vitivinícola. Ubicadas en diferentes sectores, ofrecen imponentes vistas de la Cordillera de Los Andes.

El emprendimiento comprende:

Club de Vinos.

En una importante infraestructura comprende una pequeña bodega para la elaboración de vinos de altura que brindará un servicio de vinificación a los propietarios, un sector de guarda de vinos, y se completa con una sala de degustación y restaurant.

Casas de Campo.

Comprende un desarrollo de casas para uso turístico con vistas privilegiadas a la Cordillera de Los Andes, que ofrecerán alojamiento para visitantes en diferentes configuraciones (2 a 8 plazas), con completas comodidades y servicios.

Club Ecuestre.

Bajo la propuesta del “caballo en libertad”, ofrece praderas de pasturas  que configuran junto al corral y picadero la denominada “Area Ecuestre”. Se complementa con una importante infraestructura cubierta que alberga: una recepción con baños para visitantes, “La Matera” de uso exclusivo de los socios, caballerizas cubiertas, un original espacio para diversas expresiones de arte y la “Pulpería” ubicada en la planta alta y que configura el espacio social del club.

Granja y huerta.

Concebida junto a una “aguada” de la que bebían los vacunos de la vieja estancia, dispondrá de espacio para que propietarios puedan tener sus propias vacas, cerdos, gallinas, ovejas y patos. Una huerta orgánica completará el círculo hacia una producción biodinámica.

Represa – mirador.

Es una inmensa olla natural con vista infinita por sobre el agua a la cordillera de Los Andes. Con un importante volumen de agua, se alimenta del deshielo que proviene de la cordillera y es el punto de inicio de los senderos que recorren la estancia.

Viñedos de altura.

A partir de la experiencia de agrónomos y enólogos de Bodega Atamisque, se desarrollarán parcelas de viñedos de cepas especialmente seleccionadas para las condiciones del lugar, destinadas a la elaboración de vinos íconos en la bodega de altura de la estancia.

Senderos naturales.

Congruentes con la identidad del emprendimiento, se han priorizado espacios y circuitos con la menor intervención posible. De esta forma se han previsto: bosques, lagunas, miradores y diversos lugares para la contemplación del paisaje y el disfrute de la naturaleza.